La burla de los demás por su físico, la inspiró a salir adelante
Tiene 27 años y pesa 27 kilos. Su delgadez extrema, producto de un raro síndrome, hizo que la consagraran como “la mujer más fea del mundo”. Esto, en un primer momento le generó indignación, pero luego esa misma crueldad la impulsó a generar fuerzas.
Así, pasó de ser una víctima del bullying a volverse una activista contra el acoso y la intimidación.
Hoy, Elizabeth “Lizzie” Velásquez goza de reconocimiento mundial por su historia de vida inspiradora.
Cuando Lizzie nació, en Texas, Estados Unidos, los médicos le dijeron a sus padres: “no tiene líquido amniótico alrededor de ella. No esperen que pueda hablar, caminar, gatear o hacer cualquier cosa por ella misma”.
Por milagro, nada de eso pasó. Recién en 2013 le diagnosticaron lo que tenía exactamente: un defecto genético que causa envejecimiento prematuro, le hizo quedarse ciega del ojo derecho y le impide subir de peso. Puede comer todo lo que quiera, todas las veces que quiera, de alimentos tan calóricos como papas fritas, golosinas, chocolates, pizza o helados. Y no engorda.
Hasta hace poco, de este extraño síndrome sólo se conocían dos casos en el mundo, incluido el de Lizzie. Pero el número cambió a partir de su popularidad. “Desde que yo fui diagnosticada, hay otros pacientes que ahora saben lo que tienen”, explica en diálogo conClarín. Al consultarle si estuvo en contacto con alguno, se limita a responder que “para respetar su privacidad, no sé mucho acerca de ellos”.
Mientras tanto, se lo toma con humor y describe varios beneficios de ser tan pequeña, como sentirse cómoda en el asiento de un avión o comprar zapatos de talles para niños, que son más baratos que los de adultos.
Qué es el síndrome progeroide neonatal?
El síndrome progeroide neonatal, o síndrome de Wiedemann-Rautenstrauch, es un padecimiento autosómico recesivo que se distingue por peso y talla prenatales bajos, macrocefalia relativa, cara triangular y envejecida, neurodesarrollo con retraso y muerte prematura en la infancia; esta enfermedad muestra heterogeneidad genética.
El diagnóstico se basa en sus características clínicas. Exponemos la evolución de cinco años de un caso y éste se compara con los reportados en la bibliografía previa. Palabras clave: síndrome progeroide, lipoatrofia, Wiedemann-Rautenstrauch.


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